miércoles, 28 de septiembre de 2011

Pablo Pérez en Maracay


Con las primarias en pleno apogeo, todos los pre-candidatos de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) comienzan su devenir por todos los rincones del país en orden de convencer a un mayor número de venezolanos de poseer lo que se requiere para enfrentar a Hugo Chávez en la próximas elecciones presidenciales de octubre 2012.

Uno de ellos es Pablo Pérez, abogado, graduado en la Universidad del Zulia, con posgrado en Derecho Público y una especialización en gerencia municipal. Es el candidato de Un Nuevo Tiempo (UNT), fuerza política nacida por disidentes de Acción Democrática durante la crisis institucional venezolana de comienzos de siglo.

El acto de Pablo Pérez en la ciudad de Maracay se celebró en un conocido hotel de la ciudad, donde cientos de sus seguidores y principalmente curiosos como yo, querían tener alguna impresión concisa y creíble de uno de los candidatos a las primarias de la MUD. La hora de reunión fue pautada a las 10 am, sin embargo Pérez no llegó sino pasada las 12 del mediodía.

Acorde con lo esperado, los colores azul de UNT y blanco por Acción Democrática llenaron el escenario quienes con gran alboroto recibieron a su líder a su llegada al recinto maracayero. Según el candidato, la demora se debió dentro de muchos inconvenientes a la negativa de la Fuerza Aérea Venezolana de dejarlos aterrizar en Maracay, teniendo que llegar primero a Valencia. 

Durante el discurso de Pérez, este esbozó los lineamientos básicos de su política pública. Un sistema de salud universal, algo que los venezolanos poseen pero que desafortunadamente no funciona, un plan de desarme que suena interesante sino fuera por sus inconsistencias y cifras infladas; sin embrago lo que llamó la atención fue la falta de políticas de promoción del liderazgo femenino en la sociedad.

Las líneas de acción de futuras políticas públicas respecto a la mujer estaban impregnadas del concepto de la “Tarjeta La Negra”, punta de lanza de la otrora campaña presidencial de Rosales en el 2006. Pareciera que los ideólogos de la tolda azul siguen colgados en la idea de una mujer en la casa, cocinando y cuidando a los niños, en vez de una mujer trabajadora y competitiva.

Aún cuando el rol de la mujer en el estrato “E” haga presumir de la existencia de una ciudadana dedicada a la crianza de sus hijos, por condiciones adversas en zonas deprimidas y llenas de violencia. ¿Qué pasa con la mayoría de la fuerza laboral activa en Venezuela constituida principalmente por mujeres? ¿Deben seguir ellas sin ser tomadas en cuenta por estereotipos históricos?

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